Que el ejercicio fisico mejora el cerebro es, a esta altura, uno de los hallazgos mas solidos de toda la neurociencia. Lo que no esta tan claro para el publico general es como funciona exactamente ese beneficio, y ahi es donde circulan varios mitos que la evidencia disponible ya desmintio con bastante claridad. Repasamos siete de los mas comunes.
El primer mito es que el entrenamiento cerebral tipo apps de memoria y rompecabezas es mas eficaz que el ejercicio fisico para la salud cognitiva. La evidencia apunta en sentido contrario, el ejercicio fisico por si solo, sin necesidad de ningun programa adicional de estimulacion mental, ya produce mejoras medibles en funciones cognitivas como la memoria, la atencion y las funciones ejecutivas.
El segundo mito es que existe un horario optimo universal para entrenar, por la manana en ayunas o por la noche segun distintas corrientes de moda fitness. Los especialistas coinciden en que el mejor horario para hacer ejercicio es, simplemente, aquel que la persona puede sostener de forma consciente y convertir en un habito real, mas alla de cualquier ventana horaria especifica.
El tercer mito, quizas el mas peligroso, es que el ejercicio debe doler para ser efectivo. El dolor durante el entrenamiento no es una senal de progreso sino una alerta de que algo no esta funcionando bien, ya sea una tecnica incorrecta, una carga excesiva o una lesion en desarrollo, y entrenar ignorando esa senal tiende a producir el efecto contrario al buscado.
El cuarto mito es pensar que los beneficios cognitivos del ejercicio dependen de entrenamientos largos e intensos. La recomendacion de especialistas en neurologia se ubica, en cambio, en torno a los treinta minutos de actividad, cinco dias a la semana, una dosis moderada y sostenible que potencia la memoria y el aprendizaje sin exigir sesiones maratonicas.
El quinto mito es creer que el beneficio cerebral del ejercicio se limita a la etapa adulta joven. La evidencia muestra que la actividad fisica regular se asocia con menor riesgo de deterioro cognitivo y de enfermedades como el Alzheimer tambien en edades avanzadas, lo que sugiere que nunca es tarde para que el cerebro empiece a beneficiarse de moverse mas.
El sexto mito es que solo el ejercicio aerobico, correr o nadar, beneficia al cerebro, dejando afuera al entrenamiento de fuerza. Investigaciones recientes muestran beneficios cognitivos tambien asociados al entrenamiento de resistencia con pesas, lo que amplia bastante el menu de opciones para quienes buscan estos efectos sin depender exclusivamente del cardio.
El septimo y ultimo mito es asumir que cualquier tipo de movimiento cuenta igual. Aunque moverse siempre es mejor que el sedentarismo total, la consistencia a lo largo del tiempo parece pesar mas que la intensidad puntual de una sola sesion, lo que explica por que la ciencia insiste tanto en la regularidad sostenida antes que en el entrenamiento ocasional pero extremo.
Fuentes: NeuronUP, CSIC, Agencia Sinc, Etenon Fitness, Red PAPEF.