Hace una década, el pádel era, fuera de España y Argentina, un deporte prácticamente desconocido. En 2026, el Global Padel Report —elaborado anualmente por la plataforma de reservas Playtomic junto con la consultora Strategy&, de PwC— documenta un deporte que dejó de ser una moda regional para convertirse en un fenómeno deportivo genuinamente mundial, con un mensaje de fondo que se repite en cada edición del informe: el pádel ya no frena, simplemente madura.
Las cifras de infraestructura son el indicador más contundente de esa expansión: en 2025 se abrieron 4,969 nuevos clubes y se construyeron 7,898 nuevas pistas en el mundo, elevando el total global a 58,334 canchas —seis veces más que en 2016—. Francia fue el país que más pistas sumó durante el año, mientras que Indonesia añadió cerca de 800, concentradas en sus principales núcleos urbanos, evidencia de que el crecimiento ya no se limita a los mercados tradicionalmente asociados con el deporte. El número de practicantes, según la estimación más conservadora pero metodológicamente más rigurosa del propio informe, ronda los 19.4 millones de personas en todo el mundo —cifra que otras fuentes, como la Federación Internacional de Pádel, elevan hasta 35 millones—, con más de 850,000 jugadores federados oficialmente.
El crecimiento no se limita a la construcción de pistas: el mercado de equipamiento específico del deporte —principalmente palas— crece a un ritmo de 34% anual acumulado desde 2019, y distintas consultoras de mercado proyectan que el sector completo, valorado entre 273 y 505 millones de dólares en 2026 según la metodología empleada, podría superar los 1,100 millones de dólares para 2035. El Reino Unido ejemplifica bien la velocidad de esta adopción tardía: más de 400,000 personas jugaron pádel al menos una vez durante 2025, según la Lawn Tennis Association, un salto considerable año contra año en un país donde el deporte era, hasta hace poco, prácticamente marginal. Un entrenador consultado por Euronews explica parte del atractivo con una comparación directa frente al tenis: la presencia de paredes en la pista permite que la pelota rebote en lugar de perderse, lo que hace que el punto se mantenga vivo más tiempo y resulte más accesible para principiantes.
El mensaje central del informe de 2026, sin embargo, introduce un matiz importante frente al entusiasmo puramente expansivo de años anteriores: los mercados que más pistas construyeron ya no son necesariamente los que mejor funcionan económicamente. Consultoras especializadas en desarrollo de infraestructura deportiva advierten que, en algunos mercados que vivieron un boom de construcción acelerado, la oferta de pistas creció más rápido que la demanda real de jugadores, generando baja utilización de las instalaciones y presión financiera sobre la rentabilidad de los clubes. La lección para inversionistas que el propio sector empieza a repetir es clara: en la etapa de madurez que atraviesa el pádel, ya no gana quien construye más pistas, sino quien logra llenarlas de manera consistente.
Fuentes: Padel Addict (Global Padel Report 2026), Global Market Insights, Euronews, CityGreenTurf, Actu-Padel, Business Research Insights, Global Growth Insights.
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