Ropa de segunda mano: el auge del "thrifting" y el destino de lo que nadie compra - SIETE 24

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Ropa de segunda mano: el auge del "thrifting" y el destino de lo que nadie compra




Comprar ropa usada dejó de ser un recurso de emergencia para convertirse en una tendencia con aplicaciones, algoritmos y hasta ejecutivos de grandes marcas. Según el informe Resale 2025 de la plataforma ThredUp, citado por FashionUnited, el mercado de reventa creció 15 % en 2024 y ya representa 9 % del gasto mundial en ropa. Se proyecta que alcance 367.000 millones de dólares en 2029, con un crecimiento 2,7 veces más rápido que el de la industria de la indumentaria en general.


El perfil del comprador ayuda a entender el fenómeno. En 2024, según ese informe, un récord de 58 % de los consumidores compró ropa de segunda mano, sobre todo entre los 18 y los 44 años. Entre los más jóvenes, 48 % busca primero en el mercado de segunda mano, siete puntos más que en 2022, y 39 % compra a través de redes sociales como Instagram y TikTok Shop. Un reporte anterior de GlobalData y ThredUp, recogido por Reason Why, señalaba que los motivos son sobre todo económicos: 60 % de los compradores cree que obtiene el máximo rendimiento de su inversión.


Esas cifras tienen dos advertencias. La primera es que son proyecciones de ThredUp, una empresa del sector con interés en mostrar crecimiento, y el artículo de FashionUnited no incluye verificación independiente. La segunda es que el negocio no siempre es rentable: Reason Why reporta que Vinted elevó sus ingresos 51 % en 2022, hasta 370,2 millones de euros, pero perdió 47,1 millones antes de impuestos; Wallapop facturó 71,6 millones con pérdidas de 50 millones, y Depop perdió 59,4 millones de libras sobre ventas de 54,3 millones.


Aquí aparece la pregunta ambiental. Comprar usado suele presentarse como más sostenible, y reduce la demanda de prendas nuevas, pero las fuentes consultadas plantean otro problema: qué pasa con la ropa que no se vende. Un análisis de la Oficina Europea del Medio Ambiente indica que Ghana importó 143.915 toneladas de ropa usada en 2023, de las cuales 53.970, cerca de 37,5 %, procedían de la UE. Cerca de 40 % del contenido de cada fardo son prendas que los vendedores no pueden revender con ganancia: algunas necesitan una inversión, otras no sirven para el clima tropical y otras están demasiado dañadas.


El costo recae en los mercados locales. Según la misma fuente, los comerciantes que pierden dinero con los fardos caen en ciclos de deuda, y un incendio el 2 de enero de 2025 destruyó 60 % del mercado de Kantamanto, en Accra, donde unas 30.000 personas trabajan en reventa, reparación y remanufactura. Textiles sin vender cubren más de 100 hectáreas de vertederos y zonas contaminadas en la ciudad. Una investigación de la Universidad McMaster, de 2023, añadió que unas 15 millones de prendas usadas llegan cada semana a Ghana desde Occidente y que informes estiman que cerca de 40 % se descarta por mala calidad, aunque la propia nota señala que son cifras citadas de otros reportes.


La enseñanza no es que comprar de segunda mano sea malo, sino que el tramo final de la cadena importa. El autor de la investigación de McMaster recomienda a quien dona ropa preguntar a la organización adónde va, cómo se usa y si se comercializa. Y la tendencia más sensata quizá sea la más simple: comprar menos y usar más tiempo lo que ya existe, sea nuevo o usado.


**Fuentes:** FashionUnited (Cómo la moda de segunda mano está transformando el mercado global de la indumentaria, informe Resale 2025 de ThredUp); Reason Why (Ropa de segunda mano: crece su proporción en el mercado de la moda); European Environmental Bureau (EU exports of used clothing wear out African second-hand markets, junio de 2025); McMaster University (Your used clothing donation may be doing more harm than good, abril de 2023).