7 mitos sobre el resfriado y la gripe - SIETE 24

Breaking

7 mitos sobre el resfriado y la gripe



El resfriado común es probablemente la enfermedad más frecuente del ser humano: un adulto lo padece en promedio dos o tres veces al año. Es causado por más de 200 virus distintos, sobre todo rinovirus, y no tiene cura. Quizá por eso acumula tantos remedios caseros y creencias heredadas. La gripe, provocada por los virus de la influenza, es una enfermedad distinta y potencialmente más grave. Estos son siete mitos sobre ambas, revisados a la luz de la evidencia.


**1. "Salir con frío o con el pelo mojado te enferma."** Ni el frío ni la humedad causan por sí solos un resfriado: hace falta un virus. Pero el mito tiene una base parcial. Un estudio de 2022 publicado en *The Journal of Allergy and Clinical Immunology* encontró que, al bajar la temperatura dentro de la nariz, las células nasales liberan alrededor de un 42 % menos de vesículas extracelulares, unas partículas que funcionan como señuelos contra los virus. El trabajo se hizo en laboratorio con tejido humano, por lo que sus autores piden cautela. Además, en invierno pasamos más tiempo en espacios cerrados, donde los virus se contagian con más facilidad.


**2. "La vitamina C previene el resfriado."** Las grandes revisiones de ensayos clínicos, que suman más de 11.000 participantes, concluyen que tomarla de forma rutinaria no reduce la probabilidad de resfriarse en la población general. Solo se ha visto un efecto preventivo en personas sometidas a esfuerzo físico extremo, como corredores de maratón. Su consumo regular acorta ligeramente la duración de los síntomas, pero tomarla una vez que el resfriado ya empezó no ha mostrado beneficios claros.


**3. "Los antibióticos lo curan más rápido."** Los antibióticos actúan contra bacterias, no contra virus. Tomarlos para un resfriado o una gripe no acelera la recuperación y contribuye a la resistencia antimicrobiana, uno de los grandes problemas de salud pública global. Solo están indicados si un médico diagnostica una complicación bacteriana.


**4. "El zinc y la equinácea son remedios probados."** La evidencia es contradictoria. Algunos estudios sugieren que las pastillas de zinc pueden acortar un poco la enfermedad si se toman al inicio, y los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. reconocen que podrían ser útiles, pero piden más investigación. Hay riesgos: la FDA alertó sobre aerosoles nasales con zinc asociados a la pérdida del olfato.


**5. "Hay que alimentar el resfriado y matar de hambre la fiebre."** Este refrán no tiene respaldo científico. Lo que sí importa en ambos casos es la hidratación, porque la fiebre y la mucosidad aumentan la pérdida de líquidos. El caldo caliente puede aliviar la congestión y aporta líquidos, pero no cura la infección.


**6. "La vacuna contra la gripe te da gripe."** Es imposible: las vacunas inyectables contienen virus inactivados o solo fragmentos de ellos, que no pueden causar la infección. Algunas personas sienten molestias leves o febrícula durante uno o dos días, una reacción normal del sistema inmunitario. Tampoco es cierto que la gripe sea "un resfriado fuerte": puede derivar en neumonía y es peligrosa para adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas.


**7. "Si el moco es verde, es una infección bacteriana."** El color verdoso o amarillento se debe a enzimas de los glóbulos blancos que combaten la infección, y aparece también en infecciones virales comunes. El color, por sí solo, no indica que se necesite un antibiótico. Lo que sí merece una consulta médica es la fiebre alta persistente, la dificultad para respirar o síntomas que empeoran después de una semana.


La conclusión es poco glamurosa pero sólida: lavarse las manos, ventilar los espacios, dormir bien, vacunarse contra la gripe y descansar cuando aparecen los síntomas siguen siendo las medidas con mejor respaldo.


**Fuentes:** Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC); The Journal of Allergy and Clinical Immunology (Huang, Bleier, Amiji et al., 2022); American Academy of Allergy, Asthma & Immunology; Northeastern University; CNN; Revisión Cochrane sobre vitamina C y resfriado común; AARP; Lifespan / Brown Health; Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. (NIH); FDA; Fundación Sabri Ülker.